Es evidente, pero hay que estar ahí.


En realidad basta con estar. Estar en el día a día, donde uno vive. Es la mejor manera de ver cómo se puede mejorar el entorno, cómo se puede transformar.

Congelarte esperando al 48 en José del Hierro cuando le has dicho a tu madre que vaya echando el arroz… y ver que te tiras minutos y minutos en la parada para terminar cogiendo el 146.

Y para los sitios que no te pillan tan a mano, basta con darse un paseo, en mi caso, en previsión de acertar, con la cámara de fotos.Y ahí tiene uno, meses después, el mismo resultado, aunque debiera decir el mismo no-resultado, como en el caso del parque del Cedral, meses, años después, siempre lo mismo.

5475707643 c9585fc51b Es evidente, pero hay que estar ahí.

 

Basta también que tras un pase de tu padre (como en el caso de los baches de las calles José Villena y Cipriano Sancho) o hablando con un vecino o una vecina, te chiven las cosas que han visto en tal o cual calle. Esos baches son algo evidente, tan evidente como que alguno tiene más de un metro cuadrado y se ve el empedrado.

5475708023 5eec539879 Es evidente, pero hay que estar ahí.

Como evidente es mirar al fondo de una calle larga y ver que el cielo está amarillo, enfermo.

Salta a la vista, pero hay que estar para verlo.

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