Dorada a la espalda.


Lo primero que necesitáis es una dorada, que en la pescadería tenéis que pedir para poner a la espalda. El corte es longitudinal y la espina se queda en una de las dos mitades. Que no le quiten la cabeza, porque suelta jugo y deja la salsa con mucha más calidad.

Ponéis a calentar el horno a 190º.

En la bandeja del horno ponéis un fondo de aceite de oliva. Encima ponéis la dorada, abierta de par en par y con la piel para abajo.

Partís un diente de ajo en rodajas, repartís las rodajas por encima de la dorada… y echáis a todo ello sal y pimienta. Posteriormente, le echáis un chorro fino de aceite de oliva por arriba.

Con el horno ya precalentado ponéis la dorada unos 13-15 minutos. Si la dorada es pequeña, para una persona, son 13 minutos. Si es más grande, son 15 minutos. El truco está en sacarla del horno cuando la carne se haya puesto blanca. Si veis que anda seca y el aceite ya no chisporrotea en el horno, abrís el horno, sacáis un momento la bandeja, echáis un poco más de aceite y completáis el tiempo que falta.

dorada 300x160 Dorada a la espalda.Cuando se termine el tiempo y la dorada tenga la carne blanca, la sacáis del horno, la pasáis a un plato… y a comer.

(Variaciones: yo también suelo ponerle medio limón en rodajas además del ajo y, cuando se está haciendo, le echo en el horno el otro medio limón en zumo).

Espero que os guste.

, ,

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)